martes, 17 de junio de 2008

Matrimoniadas en plan fino


¿Cómo surgen los conflictos? La relación de pareja es lo que pasa en el cuento tras el The End.

Tras el idílico comienzo de cuento de hadas, descubres que tu principe encantado ya no cabalga raudo y veloz en tu busca y que tu princesa ya no yace cual ángel etéreo esperando a que le des el beso de su salvación...El que dijo que las relaciones son fáciles, se quedó en la boda de Blancanieves...


En toda pareja hay conflictos. De diversa índole, por supuesto. Unas peleas más profundas que otras...más graves que otras...Pero siempre existen. Además, las peleas más o menos cotidianas son bastante parecidas en la mayoría de las parejas. He aquí un croquis:


"Cuando nos sentimos heridos por alguna causa, reclamamos el apoyo inmediato de la pareja. Si consideramos que la falta proviene de ella, entonces demandamos su disculpa. En ambos casos, la ofensa nos induce a explicar a nuestro amante el motivo de la desazón, e inconscientemente esperamos que sienta pena y sepa compartir el mismo dolor.
Sólo cuando esto ocurre se diliye nuestro resentimiento.
Sin embargo, puede que la otra persona no responda como esperamos que lo haga, bien porque no comprende el motivo de nuestro abatimiento, no considera oportuno pedir perdón, juzga absurdo tanto alboroto, o porque espeta un argumento defensivo. A partir de ese momento, la causa que desencadenó la tristeza deja de cobrar importancia y nos invade un sentimiento nuevo: anhelamos una disculpa o la implicación del compañero/a en el asunto más que ninguna otra cosa y, como consecuencia, aumentamos el problema hasta que adquiere matices de tragedia, perdiendo con ellos todo el sentido de la medida. Cuanto más incrementa nuestro dramatismo, más ridicula le parece esta situación a la otra persona.

En momentos así, un comentario del tipo "me parece que exageras" es recibido como un insulto que también requiere disculpa...y de este modo el conflicto se convierte en un serial interminable..."


¿Habeis reconocido algo? ¿Os suena familiar? No, no he puesto una cámara oculta en el salón de tu casa... Es un fragmento del libro "El amor no es ciego" de Alejandra Vallejo-Nágera, que me resultó tan ilustrativo que decidí compartirlo con vosotros.

Este especie de Sketch de matrimoniadas contado en plan fino quiere mostrar que el amor no es un constante remanso de paz. Hay problemas, todo el mundo los tiene...y no significa que nos hayamos equivocado. Solo que debemos hallar la manera de reconocer los fallos y ser capaces de sentarnos a hablar sobre ellos...


1 comentario:

Amanda Pinkleton dijo...

Ufff, las relaciones son tan complicadas que la cosa desmoraliza ya....