viernes, 20 de diciembre de 2013

Merry Christmas!!

Merry Christmas!! ¡¡Feliz Navidad a todos!!

Por fin ha llegado la Navidad.

Ya lo sospechaba yo...Después de dos meses con luces en la calle, árboles de Navidad, villancicos en las tiendas, bolas de nieve gigantes en Picadilly, desfiles de Harrods... Algo pasaba.

La verdad es que no voy a pasar aquí los días grandes, pero he ido emapándome un poco del espíritu navideño británico durante estas semanas. Y he aquí tres cosas típicas de la Navidad en Inglaterra.


La comida de Navidad

Un menú tradicional de Navidad en UK consiste de pavo asado relleno, acompañado de pigs in blankets (una especie de salchichas), gravy (salsa preparada con los jugos naturales del pavo mientras se hornea), salsa de arándanos, roast potatos (patatas asadas con mantequilla), coles de Bruselas y otras verduras. 
Christmas pudding; un pudding hecho a base de ciruelas que se sirve acompañado de salsa de ron o brandy o custard cream (similar a la crema pastelera pero más ligera). También se sirven mince pies, una especie de tartaletas de manzana con manteca y frutas secas variadas.

Aún estoy esperando ese postre inglés que hace Rachel con crema pastelera y ternera :)

Chrsitmas crackers!!

Un Christmas cracker es un rollo de cartón envuelto en papel decorado que contiene una corona de papel cebolla de colores, un regalito y una tira de papel con un chiste escrito. 

Se suelen poner en la mesa, antes de servir los platos. Se tira entre dos personas (normalmente con la personas que se tiene sentada enfrente) y se rompe. Al romperse, se produce un pequeño "disparo" y cae el regalito con la corona de papel y el chiste. Quien se quede con la parte más grande del cracker, se queda con el regalo.


El inventor del Christmas Cracker fue Tom Smith (Londres, 1847). Era el propietario de una tienda de caramelos que se inspiró en el sonido del fuego al poner un trozo de leña para crear los primeros crackers. Años más tarde, evolucionaron. Los caramelos que venían al principio se cambiaron por regalitos que, se llamaban “cosaque” (cossak). Cuandeo murió Tom Smith sus hijos siguieron con la empresa (company) y introdujeron las coronas de papel de colores.

Boxing Day

Se celebra el 26 de Diciembre y es festivo en Inglaterra. Todo cierra (oficinas, museos, exposiciones...) a excepción de las tiendas, ya que es el día en el que empiezan oficialmente las rebajas.
Este origen se remonta a la Edad Antigua. Se ha sugerido que después de la Navidad, las clases nobles entregaban cajas con comida y frutas a su servidumbre. También se ha propuesto que este día los sacerdotes sacaban a la vista cajas con donaciones de caridad hechas previamente. Otra teoría indica que el 26 de diciembre, los empleados y aprendices se dirigían a sus puestos de trabajo con una caja, donde el patrono depositaba dinero. Al final del día, los primeros se dividían el dinero, lo que constituía una especie de aguinaldo.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Cosas que aprendí en Londres

El cambio de país siempre es difícil. Es cierto que la globalización hace que vivir en Londres no sea muy diferente de vivir en Madrid. Las cadenas de ropa, comida, tecnología, bancos, telefonía móvil…son las mismas.

Pero hay algunas cosas que, si bien no pueden considerarse estrictamente un choque cultural, han llamado poderosamente mi atención. Trataré de contaros alguna.

1) Tienen dos grifos: uno para el agua fría y otro para el agua caliente. Esto puede parecer algo trivial, pero no lo es. Puede que haber vivido en la era de los grifos monomando me haya convertido en un poco snob, pero analicémoslo detenidamente.

Existen grifos con dos mandos. Hasta yo sabía de su existencia...Uno rojo, para el agua caliente y otro azul, para el agua fría. Evidente. Pero ambos convergían en un solo grifo, de forma que, regulándolo, podías mezclar el agua. Hasta aquí todo normal... Pero cuando llegué a mi nuevo piso en Londres, me encontré con esto:


Foto dedicada a mi S favorita

¿Qué grifo eliges? Si abres el grifo del agua caliente tienes unos segundos hasta que se vuelve hirviendo. Usar el grifo de agua fría es otra opción. Pero estamos en diciembre y la temperatura ambiente no acompaña (y menos a las 7 de la mañana!). El caso es que me planté el primer día pensando ceñudamente cómo solventar este problema. Puedes poner el tapón y que el agua de ambas temperaturas se mezcle en el lavabo... puedes lavarte las manos en la bañera... o aprovechar los segundos de agua tibia que salen del grifo rojo antes de llevar al punto de ebullición. 
Solo os diré que he me convertido en una Speedy González ;)

2) Los tendederos no son tendederos. A los días de mudarme al nuevo piso (en la mansión de la paella tenían secadora, por lo que no tenían tendederos de ningún tipo) puse una lavadora. Con la lavadora no tuve ningún problema, pero cuando terminó, llegó el momento de tender… Y me encontré con esto:





Esto era peor que la cuestión de los grifos. ¿Cómo se supone que tienden la ropa? No ven la utilidad de cuerdas paralelas en las que la ropa no se solape?? Al final le he pillado el truco, aunque me sigue pareciendo de lo más incómodo. 

Cuando vine, pensé que echaría de menos el sol o el aceite de oliva…nunca pensé que echaría de menos los tendederos... y los grifos monomando.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Londres de cine: Visita de Raquel y Pedro

Estos quince días he recibido dos visitas, por lo que he dedicado los fines de semana al turismo. Como era de suponer, varios destinos repetidos (porque no puedes dejar que tus invitados se vayan sin haber visto determinadas cosas). Pero he conseguido hacer algunas cosas diferentes en cada visita y mis invitados me hace el gran favor de compartir conmigo algún descubrimiento.
Pues bien, Raquel y Pedro vinieron en el puente de diciembre. Hacía solo una semana que había venido Amanda, así que podíamos haber repetido ruta, pero nos agobiamos porque contábamos con un día menos. Así que, el sábado nos pegamos una paliza para ver todo lo estrictamente necesario y nos sobró el domingo para hacer algo menos usual.
La idea de un viaje de película no fue premeditada. De hecho, ni siquiera fui muy consciente de ello hasta ver las fotos (las 600 que hizo Raquel!). Y es que hay determinadas cosas que salen de forma tan natural, que uno no se da cuenta.
De repente, me dí cuenta de la ruta que habíamos hecho:

St Packras International. Harry Potter
Curiosamente, Raquel y Pedro, habían cogido un hostal muy cerquita de St Pancras...¿casualidad? Humm..Eso dicen ellos.
Es la estación donde Harry Potter (y el resto de alumnos de Hogwarts) cogían el tren para ir a la escuela.
Sea como sea, no nos dio tiempo a bajar a buscar el andén 9 y 3/4, que, para que lo sepáis, sí existe :P Queda pendiente para la próxima visita.

Andén 9 y 3/4
Banda Sonora en el British Museum
Entramos en el British Museum sin fijarnos en el anuncio de eventos, ya que, entre otras cosas, no teníamos pensado pasar a las exposiciones temporales. Entramos en la sala de la planta baja, donde se encuentra la mayor parte del top 10 del museo. Y de repente... suena la música de Moon River, la banda sonora de Desayuno con Diamantes. La música se escuchaba por todas las salas. Nos acercamos a la galería del Partenón y vimos a un grupo de gente arremolinada grabando algo. Era una banda de música. Debía ser alguna actuación de una escuela de música, porque eran niños los que tocaban! Nos deleitaron con un recopilatorio de bandas sonoras de películas; muy acorde con el que resultó después el tema del viaje.
Pasear por el museo, con la iluminación de las esculturas y con banda sonora incluida...es algo para recordar...

El mercado de Portobello. Notting Hill
Por supuesto, el mercado de Portobello. Cita ineludible para turistas, especialmente para españoles e italianos por lo que se podía escuchar paseando por el mercado. La película de Notting Hill hizo aún más famoso este mercado de antigüedades, que, si bien se ha convertido en un reclamo turista (con las tiendas de souvernirs y demás) aún conserva cierto encanto.


Si sois muy cinéfilos y/o muy fans de la película, podéis buscar la casa de Hugh Grant o la librería donde trabajaba (que en realidad es una agencia de viajes).

Pero por muy conocida que hiciera la película de Notting Hill este mercado, Raquel tenía otra razón para visitarlo...le chifla la peli de La bruja novata.



Blackfriars. Match Point

El puente de Blackfriars es el puente desde el que Chris tira el anillo en Match Point (no os doy más detalles para no desvelaros mucho a quienes no la hayáis visto). Es uno de los puentes del centro de Londres. Recomendables todos por las vistas que ofrecen. Sin embargo, además del puente de Blackfriars, recomendamos las tabernas que hay alrededor. Tomarse una pinta con algo de comer en alguno de los pubs o gastropubs de la zona merece la pena. Aunque de esto, probablemente os hablaría mejor Pedro.

La iglesia del Temple. El código da Vinci
Iglesia del Temple
Una de las peticiones de Raquel (suelo decirles a los invitados que hagan alguna petición para incluir en la ruta de la vista) fue poder visitar la iglesia del Temple.
Al viajar a Londres para encontrar nuevas pistas a fin de descifrar la clave del críptex, Langdon, Neveu y Teabing van a la Iglesia del Temple, situada entre Fleet Street y el río Támesis. La iglesia, consagrada en 1185, formaba parte de un templo construido en el siglo XII que sirvió de cuartel general a los Caballeros Templarios en Inglaterra. La iglesia está dividida en dos secciones, la iglesia circular original y la sección rectangular anexa conocida como el coro y presbiterio, terminada en 1240. El diseño de la iglesia circular está basado en el de la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén. Las efigies de piedra de nueve caballeros de tamaño natural yacen en el suelo 
Poco despúes de explorar la Iglesia del Temple, Langdon se da cuenta de que se han equivocado de sitio y, tras algunas indagaciones, él y Sophie parten hacia la Abadía de Westminster...

St. Paul Cathedral. Mary Poppins
Catedral de St Paul
Cuando llegamos a St Paul estaba anocheciendo. Según nos acercábamos en el autobús, veíamos de lejos la cúpula de la catedral y Raquel preguntó si veríamos a la señora vendiendo migas de pan para las palomas. 
Para quienes ya hayais olvidado la película, se trata de la escena en la que Mary Poppins canta a los chicos una nana para que se duerman. Habla de una mujer que vende migas de pan en la puerta de la catedral de Londres por sólo dos peniques.

Greenwich. Sherlok, Piratas del Caribe y Los miserables
Como os dije, el domingo nos dio tiempo para ir más relajados y decidimos darnos un paseito en barco por el Támesis hasta Greenwich, del que os hablé en otro post. Pues bien; ahí está el Old Royal Naval College, donde se grabaron escenas de Sherlock,Piratas del Caribe y de Los Miserables.


Los miserables
Piratas del Caribe. Interior de Old Royal Naval College

Sherlock Holmes
Y por supuesto, las miles de escenas de paisajes de Londres, con el palacio de Buckingham o el parlamento...el Big Ben o la Torre de Londres. Oxford Street sale en el Diario de Briget Jones y en Love Actually...Miles de películas.
Si bien sigue sin ser como estar en Nueva York, Londres también tiene ese encanto cinematográfico...

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Visita de Amanda: Diez curiosidades que descubrimos en Londres


Hace unos 10 días vino Amanda de visita.
Ver Londres en cuatro días es algo absolutamente imposible...pero nosotras lo intentamos.
Hicimos una ruta espectacular a base de sacrificar horas de sueño y de recuperación física (el último día me daban pinchazos en las piernas, os lo aseguro). Pero mereció la pena. 
No vimos todo Londres, evidentemente; nos faltaron muchos sitios por ver, pero fue un viaje de lo más instructivo. Y es que descubrimos muchas cosas de esta hermosa ciudad. Y como muestra de generosidad, consideramos que debemos compartir nuestros aprendizajes:

1. Tienes que intercalar visitas a museos en tu ruta, por varios motivos. Mucha gente que ha venido a Londres te contará maravillado/a la cantidad de obras de arte que albergan, la cantidad de hitos de la historia que representan... Pero todo esto es mero postureo. La verdadera razón por la que a los turistas nos gustan los museos es triple: son gratis, se está calentito y puedes ir al baño. Además, y una vez hayas ido al baño y entrado en calor sentada en un banquito, puedes pasarte a ver alguna de las exposiciones.

2. Nunca se tiene demasiado chocolate. Los ingleses no tienen buena comida, ni buen clima, ni buen humor...pero hay una cosa que sí hacen bien: el chocolate. Puedes ir al supermercado (a cualquier supermercado) y tendrás pasillos enteros de todos los tipos de chocolate, en cualquier tipo de formato...tableta, barrita, bombón, galleta...A lo fábrica de Willy Wonka!

3. Si una china te dice que la comida pica, su palabra es ley. PI-CA. Y no vale...buah, a mí me gusta el picante...NO. Tienes que estar dispuesto a despedirte de tus papilas gustativas un par de días.

4. Si haces todas tus compras de regalos antes de ir a Camden, te darás cuenta al llegar de que has pagado de más.

5. Los Starbucks no tienen baños. Es un bulo. En todos te dirá que, lamentablemente, está fuera de servicio. Así que tendrás que esperar hasta el siguiente museo, pero no desespereis...al menos aquí, podréis cargar el móvil.

6. El museo de Sherlock mola. Y sí, sabemos que no existió de verdad...

7. Cuando llevas unas 10 horas de turismo y es el segundo museo que ves en el mimo día, tu cabeza solo puede procesar una cantidad mínima de información. Esto se aprecia en comentarios tales como Mira, un perro.. Y por mucho que quieras, ESTE será el nivel el resto de la visita.

8. Winter Wonderland es una buena excusa para mezclar vino caliente con patatas fritas. Y si te apuras, un gofre de postre. Todo esto, para merendar.

9. Los mejores kebab de Londres los hacen en Whitechapel.

10. En Londres amanece exactamente a las 6.55 am.



¿Nos tomamos un café? II parte

Bueno, como muchos de vosotros me habéis comunicado la angustia con la que vivís sin saber de dónde es el protagonista de la historia del café, he decidido calmar vuestra curiosidad.
Se lo he preguntado.
No os preocupéis, he sido discreta.
Aproveché un día en el que él inició una conversación. Como os dije, es el único del departamento que inicia conversaciones. Creo que fue sobre algo insustancial, como el tiempo. Conversación de ascensor, vamos. Pero ahí vi mi oportunidad de llevarlo a la geografía. "Yo no estoy acostumbrada a esto, soy de tierra cálida..". Y él no tuvo más remedio que preguntar (porque no se puede no responder a este comentario sin la consiguiente pregunta): "De dónde eres?".
- Española
- Ah si? ¿De dónde?
- De Cáceres (con mi cara de para-qué-preguntas-si-no-vas-a-saber-donde-está).
- Qué bonita tierra!
- ¿La conoces?
- Sí, he ido varias veces a "Jarais de la vera"
- ¿¿QUE?? (acompañado del pensamiento "este es un español que me está tomando el pelo")
- Una amiga de mi madre vive allí.
Aquí no había descartado aún la hipótesis de que fuera español, pero empezaba a creerme más que pudiera ser una coincidencia.

Casi me desvío de mi propósito, ante la incredulidad de que este chico, desde Londres, me estuviera hablando de Jaraíz de la Vera. Pero en seguida volví en mí.
Y ahí me lo dejó fácil... El "¿y tú de donde eres?" que había estado esperando para preguntar.

- I´m English (Imposible!!)
- Ahmm Debió percibir que algo no me cuadraba, porque siguió explicándose.
- Nací en Inglaterra, pero me trasladé a vivir a Japón cuando era niño. Pasé casi toda mi infancia allí y volví a Inglaterra a estudiar medicina.
- Ahhhh. Cara de me-complace-tu-respuesta o de ahora-me-cuadra-todo-mejor.
- Mi hermana se casó y vive en Japón. Y mi madre vive en guachupin (no entendí el nombre de la ciudad)...
Y siguió un rato hablando sobre su familia, cómo estaban repartidos por el mundo y que habían acordado tratar de juntarse en navidad...precisamente en Jaraíz...

Así que amigos, el chico del café es un británico con algo de educación japonesa. Aunque, la verdad, no sé cuál de estas cosas le lleva a socializarse en el trabajo...

jueves, 28 de noviembre de 2013

Greenwich II: Planetarium y Astronomy gallery

Como decía en el post anterior, Greenwich, además del famoso meridiano cero, tiene un par de cosas interesantes más. En lo que serían los edificios del Royal Observatory, se encuentran hoy el Planetario y la sala de astronomía, en la que además de espacios interactivos se pueden ver exposiciones temporales sobre el cielo. Un concepto bastante bonito. En esta ocasión había una exposición de fotografía, que mostraba los finalistas y ganadores de un concurso de Fotografía Astronómica. 



Las fotografías eran espectaculares, como cabía esperar, pero además, la presentación de las fotos ganadoras las hacía aún más impresionantes. Sobre un fondo luminoso, en una sala oscura y a un tamaño más que considerable. Un espectáculo que realmente merecía la pena contemplar.

Os dejo la foto ganadora. Con un paisaje así, es difícil hacer una mala foto...

Guiding Light to the Stars by Mark Gee (Asutralia)
8 junio 2013
Canon 5D Mark III camera; 24mm f/2.8 lens; ISO 3200; 30-second exposure
El autor dice:
"Hace poco pasé una noche en el cabo de Palliser en el norte de la isla de Nueva Zelanda, fotografiando el cielo nocturno. Me levanté, tras unas pocas horas de sueño, a las 5 de la mañana para vez la vía láctea en el cielo sobre el cabo. El problema fue que me dejé uno de los accesorios de la cámara en el faro, por lo que tuve que volver a subir los 250 escalones para volver a buscarlo. Cuando conseguí llegar al punto desde donde está tomada la foto, el cielo empezaba a clarear, con el amanecer a solo dos horas. Parecía surrealista pero asombroso cómo el amanecer empezaba a asomar en el cielo nocturno. Hice una panorámica compuesta de 20 fotos individuales. Unirlas todas fue todo un desafío, pero el resultado ha merecido la pena".

martes, 26 de noviembre de 2013

Greenwich I: The Royal Observatory y el meridiano cero

El fin de semana pasado estuve en Greenwich. Es un pueblecito de Londres conocido por ser el lugar por donde pasa el meridiano cero, pero además hay algunas otras cosas interesantes.
Greenwich está muy cerquita de Londres. Yo fui en DLR (unos 15-20 minutos), aunque ir en barco por el Támesis tiene que ser bastante espectacular. Greenwich se creó entre los ss. XVII y XVIII, aunque el s. XVI, con los Tudor fue culminante. Lo primero que te encuentras al llegar es un lugar con bastante encanto; con una calle principal de tiendas, restaurantes y tabernas que conservan la estética de alguna manera un aire victoriano. 
Calles amplias, con edificaciones bajas que enmarcan el Parque de Greenwich; un parque impresionante, de 80 hectáreas que alberga el Museo Naval, the Queen's House y en lo alto, el Observatorio Real.

El Observatorio Real (Royal Observatory)se construyó en 1675 por orden de Carlos II para estudiar la astronomía, fijar la longitud y así facilitar una navegación más precisa.
Del grupo de edificios que lo componen, el más antiguo es la Flamsteed House, construido por Wren (el mismo que la catedral de St Paul) y llamado así por ser la casa del primer astrónomo real: John Flamsteed. 
¿Y qué es eso de un astrónomo real? Pues al parecer, Carlos II creó este cargo de director del observatorio, que debía dedicarse "con la diligencia y cuidado más exactos, a la rectificación de las tablas de los movimientos del cielo y los lugares de las estrellas fijas para encontrar la muy deseada longitud de los lugares, para perfeccionar el arte de la navegación " Al parecer, Flamsteed estudió las estrellas y trazó mapas de navegación de gran exactitud. Según Wikipedia: Halley, que sería su sucesor, publica el primer mapa preciso del cielo sin permiso de Flamsteed, que, enfurecido, quema cuantos ejemplares consigue encontrar. En 1725, de forma póstuma, la esposa de Flamsteed publicó el catálogo de estrellas de su marido, una obra que tabula la posición de 3.000 estrellas del hemisferio norte en tres volúmenes.

Sala octogonal
Flamsteed vivía en la planta baja y trabajaba en la sala octogonal del piso superior, hasta que murió en 1719. 

Esta es una de las salas más bonitas del edificio, donde además, hay una réplica del telescopio con el que trabajaba. Acorde con el humor inglés (sobre eso de que es difícil de entender, digo) al mirar por el telescopio ves una imagen de Plutón. Y eso no es lo peor...creo que en algún momento debían poner una imágen de Pluto (el perro de Mickey Mouse).


En los demás edificios se puede ver una colección de relojes y cronómetros marinos de John Harrison, que resolvió el problema de la longitud (Cualquier marino que se precie podía calcular la latitud mediante la duración del día o la altitud del Sol, o bien según las estrellas circumpolares. Pero la longitud era otra cosa. Tenían que calcularla a partir de la cantidad de horas que les separaban de la hora de referencia de Greenwich, sin embargo los movimientos de un barco y los cambios en humedad y temperatura impedían que estos relojes mantuvieran su precisión en el mar). Harrison creó un reloj que funcionaban con la misma precisión en alta mar que en tierra. Varios de estos cronómetros están expuestos en el museo.


Muy didáctico, con explicaciones interactivas sobre la historia del observatorio, también acoge el que fuera uno de los telescopios más grandes del mundo.


Y por supuesto, el gran reclamo: el meridiano cero o meridiano de Greenwich. Que resulta ser una línea en el suelo...pero que los ingleses han sabido explotar, cobrando la friolera de 10 libras por poder pasar a la zona. Aquí es de rigor hacerse la foto con un pie a cada lado del meridiano, para poder decir que se está al mismo tiempo, en la parte este y oeste del mundo.



El meridiano fue adoptado como referencia en una conferencia internacional celebrada en 1884 en Washington, auspiciada por el presidente de los EEUU, a la que asistieron delegados de 25 países.  A partir de ese momento, todo el mundo adoptaría un único meridiano de referencia. El día universal comienza a medianoche (hora solar) en Greenwich, y tendrá una duración de 24 horas (véase línea internacional de cambio de fecha).
La segunda resolución se aprobó con la oposición de Santo Domingo (actualmente República Dominicana) y la abstención de Francia (cuyos mapas siguieron utilizando el Meridiano de París durante algunas décadas más) y Brasil.

http://www.rmg.co.uk/royal-observatory/

jueves, 21 de noviembre de 2013

¿Nos tomamos un café?

Hoy ha llegado un nuevo compañero a nuestro cubículo. No le ubico bien la procedencia porque no parece tener acento extranjero, aunque le entiendo demasiado bien el inglés, así que dudo que sea británico. Además, ha llegado y se ha presentado amablemente. Segunda pista. Habla en el trabajo, luego NO PUEDE ser inglés. Tercera pista. Cuando ha llegado otro compañero, al que parecía conocer de antes, le ha propuesto bajar a tomar un café. Sí, definitivamente no es inglés.

Y es que los ingleses son realmente productivos por una razón: van al trabajo a trabajar. Y punto. No van a hacer amigos, no se relacionan, no hablan...creo que ni siquiera sonríen. Son tremendamente educados, eso sí. Te dan los buenos días cuando llegan y por por la tarde cuando te vas (noche cerrada) te dan las buenas tardes y te desean un buen día (para lo que queda...). Pero nada más.

En mi fila de pupitres (como en el cole) estamos tres personas.
A mi izquierda, una chica que calculo debe tener unos 25 años. A juzgar por el acento de tengo-un-zapato-en-la-boca, es inglesa. Casi todos los días viene una señora mayor, que imagino será algún tipo de autoridad, a pedirle que vea a algún paciente o que le recoja algo de algún sitio. Creo que debe ser becaria o residente, porque conozco esa sonrisa que pone cuando le dice que por supuesto... esa sonrisa con la que uno se dice para sí que no firmó para ser criado de nadie. Se pasa el día tecleando en el ordenador, pasando datos y haciendo gráficas. Esto es investigación, queridos! Pensábais que apuntar cosas chachis en una pizarra, vestidos con una bata blanca... pero no, eso fue en otro siglo. Ahora hemos cambiado la pizarra por el SPSS y como los ordenadores no manchan, ya no hace falta llevar bata. Pues esta chica se pasa el día entretenida con las tablas de datos. Sobre la 1 o las 2 se va un rato, imagino que a comer a la cafetería. Todo son suposiciones, claro. Lo más que he llegado a interactuar con ella fue un día que me preguntó si tenía un cargador para iphone.

A mi derecha un chico. También inglés, por lo que le he escuchado hablar por teléfono. Solo una vez y porque debía ser una llamada muy importante...Porque esa es otra cuestión. Aquí no se habla por teléfono. Ni siquiera está bien visto que suene una llamada. Es un ambiente de biblioteca en el que incluso puedes escuchar a alguien sisear si se levanta demasiado la voz. Este chico también se pasa el día tecleando en el ordenador, aunque no consigo ver si es con el SPSS porque nuestras mesas tienen un separador que me impide ver mucho; y asomarme me parece feo.
Mi sujeto número 2 tiene especial dedicación, porque no se levanta para comer. Come SOBRE el teclado del ordenador. Y esto se lo he visto hacer a más gente, a la mayoría, de hecho. ¿Para qué vas a malgastar unos preciados minutos de dedicación a la actividad laboral por algo tan secundario como nutrirte? Pues nada, con una mano sigo metiendo datos al ordenador y con la otra, me como un sándwich. Hasta yo he terminado haciéndolo. Lo que ellos no saben es que lo que yo hago mientras como, es buscar algún capitulo de serie para ver por la noche. Pero oye, yo me camuflo en el entorno...

¿Veis por qué el chico nuevo no puede ser inglés? Se ha bajado a tomar un café! A las 11 de la mañana! Si no fuera porque habla en perfecto inglés, diría que es español. Tengo que investigar de dónde es. A eso he venido aquí... a investigar, ¿no?. Pues ale.


lunes, 18 de noviembre de 2013

Sliding Doors

En la vida, es difícil hacer planes...y además sirve de poco, porque nunca sabes dónde puede conducirte cada decisión que tomas en tu vida...por pequeña que sea.

Así empezaba J su historia el sábado pasado en la Mansión de la Paella. Era una historia entretenida, J resultó ser muy buena narradora y llegaba a un par de conclusiones interesantes.

Yo tenía una vida asentada en mi ciudad. Llevaba cinco años trabajando en la sección de publicidad un periódico local. Estaba contenta con lo que hacía, me encontrada satisfecha con mi trabajo y tenía un novio encantador con el que llevaba cuatro años. Vivía en casa de mis padres, con quienes tenía buena relación (más unida a mi madre, pero me llevaba bien con ambos). Tenía amigos dentro y fuera del trabajo y una vida más o menos planificada. 
En la empresa las cosas eran bastante rutinarias. Todos los años se hacía un congreso internacional de publicidad y 3D. Normalmente iba una compañera a esa clase de eventos, pero ese año, mi jefe decidió que fuera yo. Ni siquiera recuerdo por qué.
Allí conocí a bastante gente. Y entre todos los asistente, y muy de refilón, a M. Nos saludábamos todos los días, pero no cruzábamos más palabra que el buenos días de rigor. Regresé a mi casa del congreso sin grandes novedades. Pero M consiguió mi dirección de correo y decidió escribirme un mail. Me hizo bastante gracia y continuamos escribiéndonos durante un tiempo. Cada vez con más frecuencia; cada vez con más intensidad...Hasta que quedamos para conocernos. 
Quedamos en España. Me fui dos semanas de vacaciones y ya no regresé más. El día que tenía que coger el avión de vuelta, M cambió la hora del despertador y perdí el vuelo. Creí que me daba algo cuando me desperté y comprendí que no llegaba al aeropuerto con hora de embarcar. Él me pidió que no volviera, que me quedara con él.
Por una parte, en mi país tenía una vida... mi familia, mi chico, mi trabajo, mis amigos...mis planes. Por la otra, nunca me había sentido como esos quince días con M. Así que cogí el teléfono y llamé a mi madre y a mi jefe. Mi jefe me concedió una excedencia de tres meses para que pudiera volver al trabajo si mi experimento vital no funcionara. Mi madre me dijo que estaba loca y mi padre me retiró la palabra durante meses. Pero me quedé en España.

De esto han pasado ya 7 años. Estamos casados, con dos niñas y no me arrepiento de ninguna de las decisiones que he tomado en mi vida, porque me han traído hasta aquí. Y es un punto en el que jamás pensé estar. No era para nada parte de mi plan de vida. Mi vida tenía que haber sido de otra manera. Si mi jefe no me hubiera mandado al congreso de publicidad... Quien sabe... Si no me hubiera cruzado con M esa mañana... Si él no hubiera conseguido mi dirección de email... Es como la película de Sliding Doors! Cómo puede cambiar tu vida por una simple decisión. Por tomar un tren en lugar de otro; por ir o no ir a una fiesta; por hacer un viaje a un sitio en lugar de a otro.

Crees que las grandes decisiones de tu vida serán la que tengan más peso en tu futuro. Pero estas solo son las decisiones de las que somos conscientes: qué estudiar, en qué trabajar, dónde vivir, casarme o no casarme, romper con mi pareja o no... Pero la vida está llena de pequeñas decisiones que van abriendo caminos diferentes. Y a veces, ni siquiera mirando hacia atrás, somos capaces de identificar cuál fue el primer paso que nos condujo hasta donde estamos ahora.

Y desde entonces, han pasado muchas cosas. Desde luego, ya no están las mariposas en el estómago, pero tengo una vida que no cambiaría, con un gran compañero de viaje. El amor empieza siendo una sensación pero continúa por una decisión. La decisión de permanecer juntos a pesar de que la emoción del inicio haya pasado; la decisión de arriesgar la vida que tenías y apostar por la que puedes tener. Y a mí, me salió bien.

Se encoje de hombros con expresión de timidez. Como si acabara de darse cuenta de que está contando una historia íntima a unos completos desconocido. Nos mira y sonríe.

Se me pasó por la cabeza aplaudir, pero me dí cuenta de que no era apropiado y simplemente le devolví la sonrisa.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Un antropólogo en Londres

¿Sabéis qué? Ha nacido una nueva raza. Y con esto, quiero inaugurar una nueva sección del blog. 

Tratará sobre los españoles en Londres. Ya... Ya sé que puede parecer manido. De hecho, hay un montón de blogs sobre el tema. Lo se porque probablemente los he leído todos antes de venir. 
Pero no quiero contaros los secretos de la ciudad (que realmente desconozco), ni deciros qué papeleos tendréis que hacer... quiero contaros qué nos pasa a los españoles cuando estamos aquí. 
Porque da igual si eras de Barcelona o Jerez de la Frontera...Ahora eres un español-en-londres. Y ahora perteneces a una nueva raza, a una nueva subcultura.
Esta nueva subcultura tiene rasgos diferenciales, que trataré de ir desentrañando poco a poco.

Un español-en-londres no es un turista, ni un estudiante, ni un erasmus... Ya no se trata de venir durante el verano a aprender inglés y convivir con una familia rubia y con ojos azules. No. Ahora estamos aquí en masa, trabajando en hoteles, bares, restaurantes...haciendo los trabajos que en España no nos plantearíamos con el atenuante de que, al menos, estamos aprendiendo inglés (aunque en el trabajo casi nadie sea inglés). Y como grupo expatriado, los españoles-en-londres se buscan, se unen, crean foros, grupos de fb... Una verdadera experiencia grupal. 

Algunas de las características de este grupo serían:

Característica 1. Los españoles-en-londres que llevan un tiempo aquí tienen la responsabilidad moral de advertir a los recién llegados sobre las dificultades que se van a encontrar a su llegada: la búsqueda de piso y los trámites.

Característica 2. Aunque no hayas hecho una tortilla de patatas en tu vida, la añoras como si fuera la base de la alimentación que tenías antes de llegar.

Característica 3. Te importa un pimiento tener acento español y no haces ningún tipo de esfuerzo por practicar la pronunciación británica. A fin de cuentas, no te relacionas con ningún inglés y cada cual con quien cruzas un par de palabras tiene un acento distinto (italiano, húngaro, pakistaní...).

Característica 4. Cuando hablas en español con otros españoles-en-londres metes en el discurso palabras en inglés... Y empiezas a speak en dos languages. Esta característica me llama mucho la atención. Ya no es que uno no sepa cómo traducir una palabra inglesa al castellano...porque ésta perdería parte de su significado en la traducción. No. De repente dices "vamos a hacer un break". Esto te hace parecer repelente en España. Y aquí también.

No se si estoy ocurre siempre o solo cuando llevas aquí un tiempo determinado. Tengo que seguir indagando sobre ello.

Os tendré al tanto de mis descubrimientos.