viernes, 5 de octubre de 2007

El efecto escalón

He llamado efecto escalón a esa sensación que se tiene al dormir o durante el proceso de dormirse en la qeu parece qeu el suelo debajo de tí desaparece. Le llamo así porque me recuerda a la sensación que se experimenta cuando bajas un escalón y, al calcular mal la distancia, el escalón está más bajo de lo que pensabamos... Aquí teneis la explicación de este fenómeno:
A los pocos minutos de comenzar a dormir, es bastante común que sintamos repentinamente una descarga eléctrica que interrumpe momentáneamente el sueño. Pasamos de un momento de máxima relajación a uno de tensión imprevista. Esta sacudida suele ir acompañada de algún movimiento brusco de nuestro cuerpo. Y no sólo despierta a quien la sufre, sino que incluso puede despertar a la pareja en caso de dormir acompañado.
La mayoría de la gente describe este fenómeno como la sensación de tropezar, dar un brinco o caer en un pozo. Los especialistas denominamos este movimiento «mioclonía del adormecimiento». Se trata de fenómenos fisiológicos muy normales que no deben preocupar. Tienen lugar cuando nos encontramos en la fase de somnolencia, que es la que dará paso a posteriores fases de sueño superficial, profundo y fase REM, que se repiten cíclicamente a lo largo de la noche y tienen su final en el despertar.
La sensación de caer, por tanto, es producida por el estímulo físico de las investiduras musculares siendo liberadas. En definitiva, te estás relajando, con lo cual se te sueltan todo lo que esté en tensión, al soltarse produce un estímulo que es interpretado por el cerebro como una caída y te despertás... por supuesto "asustado" pues para tu cerebro, te estás cayendo y pone en marcha los mecanismos protectores primarios para eso.
Como curiosidad, terminar diciendo que algunas teorías defienden que este fenómeno es un vestigio que nos queda de nuestro pasado en los árboles, cuando esta sensación, incluso dormidos, podía salvar la vida a nuestros antepasados simios.

1 comentario:

Veruscio dijo...

¡Muy interesante! Es la primera vez que leo una explicación convincente de este fenómeno.

Saludos.

Verónica